miércoles, 26 de agosto de 2009

Sidonie - El incendio



Queda feo sacar el disco del verano a finales de agosto. Pero aún peor es sacar el disco de pop del año en plena época estival. Pues Sidonie lo han hecho, sin ningún tipo de problema ni preocupación. Señoras y señores, con todos ustedes, EL DISCO DE POP DE 2009.

Y es que el trio catalán ya habían anticipado este éxito con su anterior trabajo, el excelente "Costa Azul", uno de esos discos que, una vez descubiertos, se convierten en imposibles de olvidar, llenos de canciones redondas, melodías perfectas y coros sublimes. Pero es que "El incendio" tiene todo eso, y mucho más.

Lo que en "Costa Azul" era una colección de canciones geniales, algunas sobresalian por encima de otras ("Nuestro baile del viernes", "Empieza el día en tu jardín" o la increible "Los Olvidados"), mientras que en "El incendio", tenemos 12 singles en potencia, 12 dosis de pop inolvidable que, encima, suena como un conjunto perfecto, complementándose entre ellas con una facilidad al alcance de muy pocos.

Y es que, en el fondo, nos encontramos ante un disco conceptual, que gira y gira una y otra vez sobre el amor, ese sentimiento tan ligado a la música pop. Definitivamente, Sidonie se han liberado de todas las etiquetas de psicodelia, bohemia y demás y han demostrado lo que realmente son, unos románticos que aman la música, los estribillos, las melodías perfectas, los juegos vocales asombrosos.

El disco comienza con "El incendio", tema homónimo que se convierte en la mejor manera posible de empezar el viaje. Arrolladora, excitante y efusiva, desde el comienzo dando en la diana. Tras ella, "La sombra" se destapa como una de las muchas sorpresas que nos esperan. Con unos ritmos más rockeros, con la épica por bandera, Marc, cantante principal de grupo, canta como nunca, mientras que Axel (batería) y Jesús (bajo) dan la suficiente seguridad creando una base instrumental imponente.
Turno para la que se convierte, por derecho propio, en la hermana mayor de "Los Olvidados", o lo que es lo mismo: "Un día más en la vida". En esta ocasión, Sidonie se acercan muy discretamente a la psicodelia, pero terminan rindiéndose al pop más perfecto que son capaces de crear, con una melodía y, sobre todo, un estribillo que son, sencillamente, irresistibles. "Algo nos pasará" es una de esas canciones que van creciendo y creciendo tras la primera escucha, hasta que se convierte en una de las joyas de la corona. Perfecta en sus juegos vocales y con unas sublimes cuerdas, se trata de una muestra de sensibilidad pop muy poco frecuente en la música española. Por supuesto, protagonismo absoluto para un estribillo que termina explotando ante nosotros sin piedad: piel de gallina. Si "Algo nos pasará" era dulce, "Por ti" es, sencillamente, la canción más romántica que estos chicos han sido capaces de crear en su carrera. Parece imposible quedarse con una canción de este disco como favorita, pero es que "Por ti" se convierte en un himno absoluto, una de esas demostraciones de que, en apenas 3 minutos y medio, se pueden comprimir un montón de sensaciones y sentimientos capaces de sentirse propios sin dificultad alguna.Imposible no emocionarse con eso de: "y es que me salen rosas de la boca, cuando me preguntan por ti, y las calles se vuelven playas si tu las andas, todo es por ti". Inolvidable. Y para cerrar la impresionante primera parte del disco, llega "Viva el loco que inventó el amor". La canción más rockera del álbum es la que mejor encajaría en su anterior disco y a la vez, el tema que menos se espera de un grupo como Sidonie. Estribillo apasionado ("que bonito es, esto del amor, que nos rompe y nos parte en dos), "Viva el loco que inventó el amor" se convierte en una de esas canciones que tiene toda la pinta de crecer y crecer en directo. Brillante.


Tiempo para la segunda parte que se abre de la mejor manera posible. Hasta hace poco parecía imposible que un grupo español fuera capaz de componer una canción como "A la vera del mar". Y es que es tal su calidad, sus influencias (especialmente del "Forever Changes" de Love)y su capacidad melódica que uno no puede más que levantarse y aplaudir. Una impresionante sección de viento da comienzo a uno de los mejores temas que Sidonie ha compuesto en su carrera. Y de nuevo toca preparar alabanzas ante un tema. En esta ocasión se trata de "Al viento", la auténtica balada del disco. Con una interpretación vocal preciosa y sentida por parte de Jesús, y con un trabajo instrumental perfecto (atención al hammond del comienzo y a la batería de la parte final), estamos ante una canción que emociona desde la sinceridad y el romanticismo más puro. Turno entonces para el pop más clásico, ese que deja claro que la fórmula más sencilla (y ahí es donde reside la grandeza de canciones así) de estrofa, estrofa, estribillo, estrofa, estrofa, middle eight y estribillo. Pues bien, siguiendo esa fórmula, "Fue sin querer" se corona como la gran canción tapada del disco. A priori puede parecer la más floja, pero sus guitarras a lo Byrds, su estribillo contagioso (te descubrirás tarareándolo sin darte cuenta) y, sobre todo, su climax final con uno de esos juegos vocales que parecen ya una marca registrada de Sidonie, la convierten en uno de los grandes temas (¿acaso alguno no lo es?) del disco. Y tras ella, "Nueva york", la canción más "americana" de todo el trabajo es también una de las mejores. Pocas veces una canción con algo tan sencillo como "Te lo pido por favor, un día más en Nueva York" ha conseguido tal grado de efectismo. Imposible no rendirse ante una melodía redonda, una interpretación vocal perfecta y una declaración de amor tan sencilla a la ciudad de los rascacielos ("Dicen que aquí los versos dejan cicatriz...). Redonda. Y si la sencillez es la manera más fácil de llegar a lo más especial, "En mi garganta" es el ejemplo perfecto. Aparentemente interpretada casi en directo, se trata de la canción definitiva para la liberación de Sidonie, que por fin, gritan sin miedo alguno eso tan complicado de escuchar: "Te quiero". Y lo dicen con una pasión, sinceridad y entusiasmo que es imposible no emocionarse y gritarlo con ellos. Uno de los mejores temas del disco, sin ningún género de dudas, y quizás, la canción que mejor define el espíritu de "El incendio". Y llegamos al final con una de esas canciones que parecen fáciles de hacer, pero que realmente son las más complicadas. Esas que en apenas 3 minutos hacen un repaso de todas las canciones, letras, personajes y demás aparecidos hasta entonces en el disco. Se trata de "El adiós", pero cuando uno está en racha, y Sidonie está en la mejor de su carrera, todo sale, y en este caso, vaya si lo hace. Perfecta, emocionante, sencilla y redonda, se trata de una manera de cerrar el disco que parece inmejorable.

Sidonie nos habla de besos, dudas, pasión, fuego, tristeza, imaginación, despedidas, flores, mares, rosas, miedos, alegrías...Sidonie nos ha dado una lección de pop que no es, ni más ni menos, que un canto a la libertad para hablar de amor. El mejor disco español del año ( a no ser que a Bunbury o Sabina les de por sorprender) es una obra maestra de pop, si, pero por encima de todo, y me temo que así le gustaría al trio catalán, es un canto al amor. Pues !que vivan los locos que (re)inventaron el amor!

Nota: 10

sábado, 1 de agosto de 2009

Up - Así que esto es el cine...



Siempre es una sensación extraña la que se siente mientras se ve una obra maestra. De repente se deja de pensar, de analizar, de intentar descubrir, y uno, simplemente, se deja llevar. Dejas de pensar en la nota que le pondrás, en la crítica que harás, en las recomendaciones,en tus problemas, en el trabajo, etc. Olvidas todo eso y te dejas llevar a un momento concreto (sesión de las diez de la noche), en un mundo único (el mundo de Carl y Russel)y tus sensaciones inundan todos los rincones donde deben esconderse tus palabras.

Por eso es tan dificil hablar de "Up". Por que nunca es fácil describir un clásico, un trozo de vida tan emocionante como el que supone esta obra de arte de apenas 90 minutos donde todo lo que se respira, y contagia, es humildad, sinceridad, calidad y mucha, mucha, emoción. Por que "Up" es una película emocionante, quizás la película de animación más emocionante jamás realizada, por la simple y clara razón de que se habla de lo cotidiano, que se ensalza la felicidad de la rutina, la capacidad de soñar y hacer realidad cualquier meta desde la humildad.

Como muestra clave de todo lo que estoy diciendo tenemos la imágen de la casa de Carl meciéndose entre los rascacielos ante las atónitas y fascinadas miradas de los ciudadanos, y de toda la sala de cine que lo contamplamos. O la sorpresa que le espera a Carl y que le hace activar su "aventura". Pero en especial está el flashback de cuatro minutos que condensan la relación entre Carl y su esposa Ellie. Intentar describir su calidad artística, su poder emocional, su destreza para unir lo poético con lo cotidiano, la capacidad de cautivar sin una sola palabra, como si del mejor cine mudo se tratara, es algo que se antoja imposible. Y es que únicamente se puede comprobar viéndolo, comprobando como una sala llena, padres, abuelos, niños, etc., contienen la respiración cuando finaliza esa historia de amor,cariño y sueños rotos que no llega a cinco minutos, dejando en completo silencio un cine rendido ante una de las muestras de cine más inolvidables que se recuerdan. Son cuatro minutos, si, pero merece la pena pagar la entrada por verlos, seguir creyendo que el cine aún tiene esa capacidad de ser mágico.

Los padres reflexionan, los niños rien, y todos nos emocionamos y disfrutamos con la última obra maestra de Pixar(y van...). Si el año pasado era un robot llamado Wall E quien nos regalaba la mejor película del 2008, este 2009 parece que anda por el mismo camino. "Up " es tan buena como dicen, tan universal que tiene la capacidad de hacerte sentir que ese pedazo de vida es solo tuyo. "Up" me hace olvidar las últimas películas que he visto (la sobresaliente "Pagafantas", la genial "Bruno" y la notable sexta entrega de "Harry Potter"), me hace reir, me hace llorar, me regala felicidad a raudales y me hace pensar que todos esos niños, y no tan niños, que nos preguntamos a veces que es realmente eso llamado cine, hemos encontrado la respuesto. Así que esto es el cine...Pues si, y del mejor. Una vez más, gracias Pixar.

Nota: 10

Lo mejor: todo, aunque en especial esos mágicos cuatro minutos.

Lo peor: que se acaba.

sábado, 4 de julio de 2009

Concierto M Clan - Rock con M de Murcia




Noche de rock, sí, pero también de soul, funky, pop y hasta revisión de clásicos ochenteros. Noche redonda en La Torre Golf Resort, un muy buen lugar con un público entregado en el que el grupo murciano M Clan ofreció un concierto completo, enérgico, apabullante en cuanto a sonido, interpretación y, por encima de todo, canciones.

Y es que M Clan es un grupo que tras muchísimos años en esto de la música tiene la posibilidad de ofrecer un repertorio completo en géneros y fuerza. El conjunto murciano se centró principalmente en las canciones de su último trabajo "Memorias de un espantapájaros", no solo su mejor disco, sino una de las cimas del rock español en los últimos años, un trabajo lleno de matices, melancolía y sabiduría melódica, una obra maestra de la que se pudieron escuchar casi todas sus canciones. Así el concierto comenzó con la genial "El viaje", y a lo largo de la noche se pudo escuchar las maravillosas "Espantapájaros", "Pasos de equilibrista", la rockera "Amor universal", la apabullante "Las calles están ardiendo" y las absolutamente conmovedoras "Roto por dentro" y la que, posiblemente, sea la canción más completa del grupo murciano, "Inmigrante".

También hubo un recuerdo para su primer disco, el rockero "Un buen momento" del que se pudo escuchar la genial "Perdido en la ciudad". De su primer disco de gran éxito, "Usar y tirar", los murcianos han echado mano a la infalible canción de mismo título que el disco, pero también su gran clásico, "Llamando a la tierra", la trepidante "Quédate a dormir", con recuerdo a Michael Jackson incluido y la canción de cierra, "Chilaba y cachimba".

Pasando por alto su disco menos conseguido, "Defectos personales", si que se han podido disfrutar los grandes clásicos de "Sin enchufe", el que era su mejor tabajo hasta la publicación de "Memorias de un espantapájaros". La coreada "Carolina" y la espectacular versión de Rod Stewart, "Maggie despierta".
Pero no solo de versiones occidental vive el clan del murciélago, y es por eso que el conjunto ha regalado una versión grandiosa del clásico de Miguel Ríos, "Santa Lucía" en el que ha sido uno de los momentos álgidos de la noche.

Por último, el disco más beatle del grupo, "Sopa fría" ha contado con la representación de la notable "Filosofía barata", la mccartniana "Mario", el himno "Hasta la vista Rock and Roll" y, sobre todo, uno de los momentos más emocionantes de la noche de la mano de una de las grandes baladas de M Clan, "Miedo".

Sobra decir que la banda suena rotunda, como una apisonadora perfecta de géneros musicales, especialmente en sus momentos más rockeros, pero capaz de adaptarse sin problemas a cualquier tipo de cancion. Carlos Tarque, por su parte, sigue demostrando que es, con mucha probabilidad, la mejor voz de rock que tenemos en España.

Ellos lo tienen claro, contra la crisis: rock and roll. Yo lo tengo claro, contra los problemas varios: la buena música. Y M Clan es una fábrica de ella. Como ellos mismo dirían: hey, hasta la vista amigo dios, que todo nos vaya bien. Que así sea.

Ice Age 3. El orígen de los dinosaurios - ¿Genialidad? Aquí no, preguntar por Pixar




Que buena era "Jurassic Park". Ese fue el primer pensamiento que tuve tras ver este sencillo y humilde entretenimiento familiar que sirve, ni más ni menos, que para llenar salas de niños, jóvenes y mayores, gracias a una trilogía que cuenta con unas armas que, al menos yo, sigo sin descubrir.

Con una fórmula que se gasto en el mismo momento en el que aparecían los títulos de crédito finales de la primera entrega, "Ice Age 3" tiene poco más que ofrecer que un sano buen rato que se agradece pero que, para nada, cala en el espectador. Y esto no sería negativo si fuera porque existe una factoría llamada Pixar que, en este mismo género, nos ha ofrecido en los dos últimos años dos obras maestras del tamaño de "Ratatouille" y, sobre todo, "Wall E", la mejor película del año pasado, un clásico que sienta las bases sobre como debe ser el cine de animación del presente y el futuro. Y, si encima, antes de la proyección te colocan dos trailers, uno del próximo estreno Pixar, "Up", y otro que significa el regreso de la que, seguro, será la trilogía cumbre del cine animación, "Toy Story 3", pues estos animalitos helados te dejan con un insuficiente buen sabor de boca.

Esto no quiere decir, en ningún caso, que estemos ante una mala película. De hecho es una más que honrosa tercera parte que supera a su aceptable predecesora, pero que se queda a años luz de la primera, fresca y original, primera entrega. Aún así se las apañan para ofrecer dos factores hilarantes, el primero de ellos, una antológica escena con el helio como protagonista, y segundo una comadreja tuerta llamada Buck y que eclipsa a cualquiera de los personajes protagonistas.

También hay que destacar las referencias que hace la película a clásicos como la ya mencionada "Jurassic Park" en cada una de las escenas protagonizadas por los dinosaurios, ataques de T- Rex y Velociraptores incluidos, y el clímax final, sacado directamente de "El señor de los anillos", con mares de lava incluidos.

Si lo que buscáis es pasar un buen rato, soltar un par de carcajadas y olvidaros de todo durante una hora y media, esta es vuestra película. Si, en cambio, queréis ver una obra maestra, conseguir cualquier película de Pixar. ¿Simple entretenimiento? Aquí. ¿Genialidad? Preguntar por Pixar. Nos vemos el 30 de julio cuando se estrene "Up".

Nota: 7

Lo mejor: Buck. El helio. Sus últimos y trepidantes 20 minutos finales.

Lo peor: lo agotado de la fórmula, la falta de sorpresa.

Transformers 2: La Venganza de los Caídos - Made in Bay




De acuerdo, 150 minutos son muchos minutos para una película de este tipo. Tampoco ayuda demasiado que la premisa argumental sea muchísimo más floja que la de la primera parte y que, a pesar de sumar reparto, los personajes sean lo menos trascendente de la película. Pero, querido amigo, esto no resta ni un solo ápice de entretenimiento al que es, de momento, el blockbuster veraniego más épico, hinchado y, como diría su creador Michael Bay, "megaultraespectacular" estrenado hasta la fecha.

Todo es más que grande en esta nueva entrega de la guerra entre robots; los mencionados protagonistas, las escenas de acción, las explosiones, las persecuiones...Michael Bay ha dirigido la que, a pesar de todo, puede ser su película más personal, entendiendo la firma Bay como la de un AUTOR con sellas de identidad que permiten identificar el producto con su creador. Las escenas a cámara lenta, la espectacularidad que se le atribuye a cada uno de los momentos, sea cual sea, las explosiones a toda velocidad, el enérgico y trepidante manejo de cámara, relacionado directamente con el videoclip, y un sentido del humor añejo y, que en esta segunda parte, dota a la película de una imágen más infantil de lo que debiera.
Una serie de elementos que deberían hacer alcanzar, de una vez, el término autor a un director denostado y amado a partes iguales.

Por si alguien se pregunta por el reparto, es muy sencillo de explicar: Shia Lebouf cae tan simpático como siempre, aunque parece ya estancado en este tipo de personajes, Megan Fox no sé muy bien como actúa, y lo peor, poco me interesa más que ser testigo de sus espectaculares curvas, que es lo único que destacan de ella y, de nuevo, John Turturro vuelve a ser lo mejor de la función (en cuanto a personajes de carne y hueso se refiere).

Michael Bay sigue así sumando películas redondas en cuanto a consecución de metas se refiere, es decir: entretener, entretener y entretener. Los fans de este director, entre los que me incluyo, no se sentirán defraudados ya que Bay pone, más que nunca, toda la carne en el asador, pero, a pesar de ser este su factor más favorable, también se convierte en el peor de ellos, y es que la acumulación de acción puede empachar. Los que odien a Bay...seguramente ni se acercarán al cine.

De acuerdo, está medio escalón por debajo de su antecesora, redonda en todos sus aspectos. Puede que le sobren momentos (toda la parte de la Universidad se podría haber ahorrado). Quizás el humor no es el más acertado. Pero que venga otra película este verano y entretenga más. Cine de palomitas. Cine de verano. Cine con sello. Cine Made in Bay.

Nota: 8,5

Lo mejor: la manera de entender el entretenimiento de Michael Bay. Megan Fox.

Lo peor: la historia, pero para ser realistas, ¿a quién le importa?


domingo, 28 de junio de 2009

Michael Jackson 1958 - 2009



Y va el genio y se muere. La leyenda decide hacer, justo ahora, su única cosa humana hasta la fecha, y cuando me refiero a esto no hablo solo de las extravagancias de todo genio, sino lo anormal de un hombre capaz de parir cuatro discos de la altura de "Off the wall", "Thriller", "Bad" y "Dangeorus". Un hombre de bailar como SOLO bailaba el, de cantar como solo lo hacia el, de entender la música como solo lo hacía el. Y si, en los últimos años era una especie de zombie, de extraterrestre, pero es que resulta que artísticamente lo llevaba siendo desde los cinco años con los imprescindibles Jackson 5.

Y va el rey y se muere. Una muerte a la altura de su ego, de su talento, una muerte que este enamorado, fanático de la música (y beatlemaniaco) que escribe sitúa desde ya a la altura de la perdida de Elvis o Lennon. Y en cierta parte me siento orgulloso, honrado de poder haber disfrutado de la carrera de este tipo, de sus canciones, de poder decir en el futuro: yo "conocí" a Michael Jackson.

Y va el pop y se muere. Pero nos quedamos con "Billie Jean", "Thriller", "Beat it", "Heal the world", "Will you be there", "I want you back", "I,ll be there", "Ben", "Bad", "Liberian girl", "The way you make me feel", "Wanna be startin something", "Black or white", "The girl is mine"....no se si quien lee esta entrada es fan de esta leyenda en vida, de mito eterno tras su muerte, pero, por si se lo pregunta: SI, todo lo que está escuchando está a la altura artística de este hombre.

Y se hablará de sus locuras, de su vida personal, de sus juicios, de sus excentricidades, pero, un consejo, cerrar los ojos y abrir los oídos, dejar de ver y empezar a escuchar.

El jueves por la noche murió, y yo lloré, llame a Gonzalo, el fan más fan que conozco y ambos estuvimos hasta las 4 y pico viendo informativos, escuchando canciones, viendo vídeos, llorando. Y no te sentías solo, sentías que el mundo lloraba contigo.

Y va el ARTISTA y se muere, y nos toca recordar, escuchar, sentir, llorar, homenajear a una figura que hizo algo que nadie había hecho antes, con elementos que ya existían; que hizo algo que aún nadie ha sabido repetir, que ofreció al mundo un espectáculo que merece la pena ser recordado.

Muere Michael Jackson, resucita el mito que nunca murió, nace la leyenda.





sábado, 26 de abril de 2008

Maestro Páez

Concierto Fito Páez (Murcia)

20 - 4 - 2008




Hay música, canciones, artistas, que están más allá de lo estrictamente musical. Músicos capaces de transportarte a momentos ya vividos, a recuerdos que nunca se olvidarán y crear nuevos momentos que guardar directamente en el corazón como inolvidables.
Fito Páez es uno de ellos.
El artista argentino, nacido en Rosario, nos brindó a todas las personas que tuvimos la enorme fortuna de asistir a su concierto en Murcia el pasado 20 de abril, una fuente inagotable de sentimientos con capacidad más que suficiente para quedarse siempre con nosotros. Nos regaló un concierto íntimo, sincero, desnudo, apasionante y apasionado, un espectáculo de emociones sencillamente único.

A las 21:30 en punto apareció con puntualidad extrema el genio argentino para, tras ser recibido con vítores y entusiasmo colectivo, comenzar su concierto con “ Waltz for Margie”, un precioso tema instrumental de su último, y excelente, trabajo, “Rodolfo”. Tras este llegó el primer clásico de una noche repleta de ellos, la sublime “11 y 6” levantó los primeros suspiros, hizo caer la primera lágrima y consiguió atrapar por completo a un público entregado desde la primera nota.
Después Fito advirtió de lo “sui generis” del repertorio que había preparado. Quizás por ser la primera vez que actuaba en Murcia, el rosarino trajo un set list repleto de canciones emblemáticas, ni uno solo de sus mejores temas se quedó sin sonar en una noche mágica. “Recorreremos todos los trabajos que he publicado…que ya ni sé cuantos son”, comentó sonriente un Fito comunicativo, próximo, al que le ayudó, y de que manera, la cercanía de un público en el que se mezclaban un gran número de compatriotas entregados y otro montón de españoles dispuestos a descubrir a Páez o, como yo, para disfrutar una vez más de uno de los mayores genios que haya dado el rock en castellano.

“Eso que llevas ahí”, el mejor tema del brillante “El mundo cabe en una canción”, fue la tercera en sonar. Un tema redondo que, como ocurrió con todas la canciones, se adapta perfectamente en el formato de piano y voz con el que se llevó acabo todo el concierto, consecuentemente llamado “Fito Páez…a solas”.
Pero esa última frase no es del todo correcta ya que la compañía que tiene Fito con su piano es mucho más que eso, es una parte más de su voz, un método de expresión emocional, como quedó claro en la siguiente canción, la enorme “Tumbas de la gloria”, del disco al que más recurrió el rosarino, “El amor después del amor”, su álbum más emblemático y la verdadera cumbre de su carrera y, sin duda, uno de los trabajos más redondos que ha dado el rock en español.

Precisamente, la canción que da título a este disco, fue la siguiente y más que agradable sorpresa de la noche, un tema que se vuelve mucho más sensible en su formato acústico, y, aunque pierde fuerza sonora, gana muchos enteros en la parcela emocional. Además el argentino tuvo la genial idea de combinarla inmediatamente con la canción que la sigue también en el disco, “Dos días en la vida”, otro de los regalos inesperados del concierto. Canción excelente, letra inolvidable basada en la historia de Thelma y Louise, Fito supo darle el toque pop necesario para levantar las primeras palmas del rendido público.

Y como de sorpresas se trataba la noche, una más para continuar. “Esta es brava”, advirtió el rosarino. Y tanto, la espléndida “Detrás del muro de los lamentos” llenó la sala Miguel Ángel Clares de folclore latinoaméricano, especialmente peruano, en una interpretación brillante que terminó con todo el público ayudando con sus palmas a un Fito que, tras terminar la canción, felicitó diciendo que “lo hacen mucho mejor que en otros lugares donde deberían hacerlo perfecto”. De nuevo sonrisas y complicidad con el genio argentino.

“Después de estar arriba, lo mejor es estar abajo…como en la cama”, comentó sonriente el artista argentino que presentó de esta manera la preciosa “Nocturno en sol”, el otro instrumental de la noche, también de “Rodolfo”. Tras el, la auténtica sorpresa de la noche. “Esta canción hace mucho tiempo que no la toco. A veces me pregunto quien escribió temas como este, si realmente fui yo”. Pues si, maestro, fue usted el que compuso una canción tan emocionante como “Creo”, nueva canción de “El amor después del amor”, con el que los suspiros se multiplicaron por mil. Uno de los mejores momentos de la noche.

A continuación, Fito llamó a Coky de Bernardis, el guitarrista de los Killers Burritos, que cantó unos de los temas de su banda. Tras ella y aún con la compañía de Coky, llegó la muestra del Páez de los 80 con “Polaroid de locura ordinaria”, uno de sus grandes clásicos olvidados.
Aún recordando su época ochentena, Páez regaló la cantada “Giros”, una de las mejores canciones de su repertorio, que sonó tan robusta, preciosa y brillante como siempre.

Como ocurrió con “El amor después del amor” y “Dos días en la vida”, el rosarino unió “Giros” con “Ámbar violeta”, otro de sus primeros clásicos.
Fito decidió volver del pasado para ir al presente tocando la mejor canción de “Rodolfo”, la genial “El cuarto de al lado”, un tema que debería convertirse automáticamente en uno de sus clásicos, ya que tiene todo lo que se le puede pedir a una canción de Páez: una letra brillante, una interpretación vocal apasionada, un estribillo magistral y una melodía inolvidable. Si encimas pones en la pantalla del fono la letra de la canción pues tienes un gran y emocionante karaoke con el que redondear un momento mágico.

Tras ella llegó la que, para servidor, es la mejor canción de Fito Páez, “Al lado del camino”. Lo único que puedo decir es que sonó mejor de lo que yo soñaba que sonaría en directo. Emocionante. Grandiosa en su intimismo. Apasionada. Inolvidable.
“Ahora me voy a salir de la lista prevista”, advirtió Fito. Y lo hizo de la mejor manera posible, cantando “La rueda mágica”, una de las mejores canciones de pop rock que haya compuesto jamás el argentino. Con el recuerdo del maestro Charly García y del genio Andrés Calamaro (ambos participaron en la versión original del tema, que aparecía en “El amor después del amor”), Fito no necesitó más ayuda que su piano y voz para conseguir que todos termináramos cantando eso de “me fui de casa para tocar rock and roll”.

Coky volvió al escenario para ayudar a Fito con una efusiva “Circo Beat”, genial canción homónima de uno de los mejores discos de la carrera del rosarino. Con el público entregado a la parte más rockera de Páez, el rosarino agarró su clásica guitarra para tocar una salvaje, rabiosa y agresiva “Ciudad de pobres corazones”, ayudado por Coky. Y lo único que se puede decir de ella, es que es increíble la fuerza que puede salir de dos guitarras y una voz. Con el público en éxtasis, Fito volvió al piano para redondear la faena con una coreada “A rodar mi vida”, seguramente la mejor canción rockera del repertorio del rosarino. Momento inolvidable con un público entusiasmado cantando, muchos de ellos con la clásica vuelta a sus camisetas, “A rodar, y a rodar y a rodar mi vida, y a rodar, y a rodar, mi amor…”. Con todos a sus pies, Fito se despidió por primera vez del público murciano.

Con el público de pie gritando “Oé, oé, oé, oé, Fito, Fito”, el argentino volvió al escenario para ofrecer los bises. El primero de ellos fue una versión inolvidable y totalmente a capella de “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, una de las canciones más bellas de todo su repertorio.
Tras ella, la mejor sorpresa de toda la noche. “Ahora voy a tocar una de Sabina”. Gritos y aplausos se multiplicaron por cien, caras de sorpresa entre el público. Y así, sin apenas tiempo para reaccionar, Fito interpretó “Contigo”. Hay momentos que no se pueden expresar con palabras, y este es uno de ellos. Lo máximo que alcanzo a decir es que es, con diferencia, uno de los momentos más emocionantes que he vivido en un concierto.
“Es la primera vez que la toco”, confesó el rosarino cuando acabo la canción. Ojalá no sea la última.
Sin recuperarnos todavía de la emoción desbordada, Fito cantó su particular “Contigo”, su “Yesterday”, su “Aquellas pequeñas cosas”, su gran clásico, “Un vestido y un amor”. Con una de las mejores letras que se hayan escrito jamás en castellano y con una melodía que no puede aceptar otro calificativo que no sea inolvidable, el argentino regaló una vez más un momento para guardar muy dentro. Una canción que, se escuche donde se escuche, cuando se escuche o como se escuche, siempre, repito, siempre, emociona.
Tras ella, hizo acto de presencia la genial “Dar es dar”, otro de esos clásicos de Fito por los que merece la pena pagar una entrada. Con ella servidor se quitó una espina que tenía clavada desde el concierto que dio Fito en Cartagena en La mar de músicas. No la tocó, y para mi eso fue un gran olvido. Por fortuna, en esta ocasión el argentino no falló e interpretó, acompañado por todo el público, una de sus mejores canciones. “Dar lo que tengo, todo me da, da da da da da da”. Inolvidable.

Y llegó el punto final de la noche. “Ha sido una primera vez maravillosa”, dijo un emocionado Fito antes de tocar la imprescindible “Mariposa Tecknicolor”. Público en éxtasis, Fito en éxtasis, música en éxtasis. “Todos yiran y yiran, todos bajo el sol, se proyecta la vida, mariposa tecknicolor.”
Y tras ella los aplausos, los vítores, el agradecimiento de un Fito sincero, amable, genial.



Fito vino por primera vez a tocar en Murcia. Y convenció. Emocionó. Hizo lo que mejor sabe hacer de la mejor manera posible, con el mejor repertorio posible. Fito, como siempre, lo dio todo y regaló una de esas noches que están más allá de lo estrictamente musical. Un concierto capaz de transportanos a momentos ya vividos, a recuerdos que nunca se olvidarán. Una noche que se guarda directamente en el corazón como inolvidable.

Cuando Fito se fue no se alejó, llevó la voz cantante, llevó la luz del tren, nos mostró su destino errante y nos dejó, a todos, marcas en la piel. Lo único que espero es hacer realidad dentro de poco eso de “hoy solo te vuelvo a ver” y volver a disfrutar, como siempre, de un genio, el maestro Fito Páez.


(Dedicar esta suerte de crónica a las dos personas que me acompañaron al concierto. A la compañía masculina por, finalmente, amar la música argentina como yo lo hago, emocionarse con ella. Por demostrarme, aún hoy, lo que es la amistad día a días. La vida sin ti sería muchísimo menos felíz, así que esta vez permíteme que te grite yo eso de: ¡Bravo, Flaco!. Y a mi compañía femenina que decirle...que todos los momentos se mejoran si tú andas por ahí cerca, que no me imagino, ni interés tengo, un momento inolvidable sin tu sonrisa acompañando. Os quiero mucho a los dos y GRACIAS por estar SIEMPRE ahí, que no es poco.)


Ya que no tengo vídeos del concierto en Murcia, cuelgo un vídeo de la actuación de Fito en Madrid,cuatro días después, en un concierto del que se sacará un CD y DVD en directo y dos actuaciones más de distintos conciertos




(Al lado del camino - Madrid 24/4/2008)




(Un vestido y un amor)




(Mariposa Tecknicolor - Viña del mar 2004)