Soy Alberto Frutos, periodista. Actualmente soy crítico de cine y música para la página web de La Opinión de Murcia. Además, colaboro en Onda Regional y en Diario 24 de Tucumán (Argentina). A lo largo de esta carretera que se abre,iré comentado y analizando algunos estrenos cinematográficos. Además,la música también formará parte de este blog, ya que, se profundizará en discos, clásicos o actuales, que marcan el panorama musical.
Mi correo es albertob23@gmail.com
Lo mejor de todo esto es que, a veces, le pasa a los buenos. Al final de algunas películas ganan, derrotan al villano y se quedan con la chica o, en este caso, ofrecen un debut inolvidable, con su segundo disco cumplen con las expectativas y, de paso, alcanzan el número 1 en la lista de ventas de nuestro país y se convierten en fenómeno social. Manel, grupo que, como mero detalle informativo, escriben y cantan canciones en catalán, parecen los primeros sorprendidos con esta situación pero, escuchando "10 milles per veure una bona armadura", parecía cuestión de tiempo. Una colección de canciones tan soberbias no podían, ni debían, quedarse en tierra de nadie. Si no solamente ha pasado eso, sino que, además, el público y la crítica los han saludados como "banda revelación" pues, oye, mejor para todos, ¿no?.
Es difícil analizar un disco tan rico en matices, con una producción tan impecable y repleto de tantos pequeños, grandes, hallazgos musicales. Porque, al final, lo que prevalece y queda en la memoria, son diez temas que pueden turnarse, sin problema alguno, el turno de "Canción favorita del disco". Y es que, empezar con "Benvolguts" es toda una declaración de intenciones. Como un, melódico y líricamente maravilloso, golpe en la mesa, Manel inicia un viaje hacia un sonido que, a base de naturalidad y genio, ya se siente y escucha como marca de la casa. "La canço del soldadet", emociona, "El gran salt" hipnotiza, "La bola de cristall", enternece, "Flor groga" conmueve, "El Miquel i l'Olga tornen" contagia buen humor y, el himno final, "Deixa-la, Toni, deixa-la", divierte por su letra y abruma por su música. Por si esto no fuera suficiente, Manel se permite el lujo de regalar tres canciones que van un paso más allá, ese que separa la obra maestra del clásico y brinda tres monumentos disfrazados de canción. Por un lado, "Boomerang", marcada por una melodía magistral, por otro, "Criticarem les noves modes de pentinats", una maravilla llena de épica y emoción y, finalmente, "Aniversari". ¿Qué decir de esta última? Pues que no solamente es, con toda probabilidad, la mejor canción que haya firmado el grupo, sino que nace como obra de arte, como tributo a la música como vehículo para emocionar, como apabullante demostración de grandeza de un grupo que llega al corazón a través de la sencillez, lo cual añade más mérito si cabe a su hazaña.
"10 milles per veure una bona armadura" ha conseguido tres cosas. Primero, situar a Manel donde se merecen, es decir, a la altura de las grandes bandas de este país, musicalmente hablando, es decir, ventas de entradas y discos, aparte. Segundo, volver a situar a las canciones como auténticas protagonistas del éxito en estos tiempos donde la imagen y los escándalos parecen ser el objetivo primordial de muchos artistas como atajo para llegar al Olimpo de la fama. Y tercero, convertirse en uno de esos discos que sabes que te acompañaran durante mucho tiempo donde quiera que vayas, como un boomerang que vuelve, sin encallarse entre las ramas. Y, encima, han ganado los buenos. Final feliz.
No importa que te guste, más o menos, el hip hop. O que pocas veces hayas disfrutado del rap. Kanye West nos lo ha puesto fácil a todos, amantes y críticos del género, anulando, justamente esto, el género. "My beautiful dark twisted fantasy" son mil estilos de música sonando al mismo tiempo. Gospel, funk, pop, rock y, casi, todo lo que os podáis imaginar. Lo normal sería que no hubiera funcionado, que la ambiciónego de West hubiera lapidado un trabajo de tal magnitud. Pero, bendita inspiración, el rapero no solamente firma el disco del año, a años luz de distancia de sus competidores directos, sino que deja "My beautiful dark twisted fantasy" como ejemplo a seguir, como monumento por el que dejarse fascinar a cada escucha. En definitiva, el, conocidísimo ego de Kanye West puede estar tranquilo, porque ha publicado un disco atemporal, una obra maestra.
2 - The Suburbs
El listón, y me temo que a partir de ahora más, estaba por los cielos. De unos tipos capaces de publicar un debut como "Funeral" y una continuación como "Neon Bible",solamente se puede esperar la excelencia. Y, una vez escuchado al completo su tercera entrega, "The Suburbs", quedan claras varias cosas. Que, lo siento Chris Martin, Arcade Fire son la banda más grande del mundo. Que Win Butler y los suyos tienen la capacidad de crear himnos de pop/rock donde la épica, cotidiana en este caso, puede expandirse como la pólvora. Y que "The Suburbs" está a la altura de sus antecesores. O lo que es lo mismo, que la excelencia continúa. Y no tiene pinta de que desaparezca pronto.
3 - High Violet
Hace tres años, The National publicaba su magnífico disco "Boxer" y, todos aquellos que intuíamos que esa banda de rock de Ohio podía ser algo grande, confirmamos nuestras sospechas. Lo que pocos podíamos esperar es que con su siguiente trabajo, "High Violet", conseguirían superarlo. Una colección de canciones donde la oscuridad siempre deja escapar un hilo de luz gracias a algunas de las melodías más bellas que se escucharon en 2010. Comenzar con un tema como "Terrible Love" y finalizar con una obra de arte como "Vanderlyle Crybaby Geeks" debería ser suficiente para subirles a los altares. Pero, si a esta dupla, sumamos "England", "Afraid of everyone", "Anyone,s ghost" y, especialmente, "Runaway", entonces es, sencillamente, una obligación.
4 - Contra
Estaba bastante claro que tras su exitoso debut, Vampire Weekend tenía todas las papeletas para que crítica y público les esperasen con las uñas fuera. Por eso, Ezkra Koening y compañía se aseguraron los aplausos con "Contra", un segundo disco que continúa con la senda marcada por su antecesor, es decir, claras influencias africanas y ska que visten algunas de las melodías pop más inspiradas del pasado año. No existe opción a la réplica. Siguen sonando frescos, arriesgados y concisos. Y encima con un tridente de canciones inicial apabullante. Mucha gente seguirá esperando su fallo, pero, escuchando "Contra", no parece que esté demasiado cerca.
5 - Plastic Beach
Quién lo ha visto y quién lo ve. Damon Albarn, de nuevo líder de la renacida Blur, ex estrella del brit pop convertido en gurú de la música actual gracias a un proyecto con el que todos nos reimos al principio (una banda de personajes animados en 3d, ¿en serio?) para, después, comernos nuestras palabras al escuchar temas incontestables como "Clin Eastwood" o "Feel Good Inc.". Pues bien, en 2010 regresaba Albarn y sus muñequitos para plantarnos en la cara un disco sin apenas errores, que, además, contenía una mejor producción y, lo que es realmente importante, mejores canciones. Poco más se puede añadir a un disco que cuenta con "Stylo", "Broken"o "Rhinestone Eyes". Bueno, si, si puede añadir más. "On a melancholy hill" es, de lejos, una de las mejores canciones de la pasada década.
6 - Waiting for the bells
La gran sorpresa del pasado 2010 viene desde Suecia. Joel Alme, brillante compositor pop, como quedó demostrado en su debut "A master of ceremonies", nos ha regalado, porque "Waiting for the belles" es eso, un regalo, una colección de canciones eternas, grandilocuentes, épicas en su sencillez, con unas orquestaciones que quitan el aliento y unas melodías ante las que uno no puede más que arrodillarse. Si a todo esto le sumamos una de esas voces que, desde la primera vez que las escuchas, sabes que te van a acompañar durante mucho tiempo, uno no puede más que agradecer que aún hoy, se hagan discos como el que ha coronado como genio a Joel Alme. Imprescindible.
7 - Infinite Arms
Comienza "Factory", primer tema del último trabajo de Band of horses y ya sabes que estás ante algo especial. Es intuición, y no quieres dejarte llevar por la magia de un tema tan redondo,así que decides dejar al disco sonar, que te muestre sus armas. Para cuando "Neighbor" da por concluido el trabajo, uno se siente tan emocionado que no le queda más que admitir la evidencia. La banda americana ha llegado a su cima. Un disco tan redondo que sobran las palabras.
8 - Queen of Denmark
El debut en solitario de John Grant, por primera vez sin sus Czars, superó todas las expectativas. Nos encontramos ante el que es, posiblemente, el disco más bonito de cuantos se han publicado en 2010. Repleto de baladas imperecederas como la homónima "Queen of Denmark", pasando por la increible "Sigourney Weaver", Grant condensa toda su capacidad melódica mezclando a Elton John con Pink Floyd, a Billy Joel con Jeff Buckley, todo ello sin perder de vista la búsqueda constante de la belleza musical. Pero, como vale más un estribillo que mil palabras, os dejo con esta maravilla llamada "Where dreams go to die". Precioso.
9 - Congratulations
La psicodelia pasada de frenada de su debut no impidió que MGMT, esa pareja de genios locos, conquistaran a medio mundo con singles tan incontestables como "Time to pretend" o "Kids". Lo que casi nadie esperaba es que en su segunda entrega los chicos de Brooklyn abrazaran de manera tan apasionada el pop. Al parecer, ahora son los Beach Boys los que ocupan su cabeza, como así demuestran gemas de la talla de "It,s working", "Someone,s Missing" y, en especial, un "I found a whistle" que debería ser, para "Congratulations", lo que "Electric Feel" fue para "Oracular Spectacular", es decir, la joya escondida.
10 - Volume Two
Es verdad que She and him, o lo que es lo mismo, la actriz Zooey Deschanel y el cantautor M.Ward, no se calientan demasiado la cabeza para los títulos de sus, hasta ahora, dos discos. A su maravilloso debut, "Volume one", se suma ahora este "Volume two" que viene a subrayar lo que ya apuntaba su predecesor. Que Deschanel, además de ser una de las actrices más cautivadoras del actual cine americano, tiene una voz y una capacidad como compositora equiparables a su encanto y que M.Ward, el cual lideró la lista de los mejores discos del pasado año en este mismo blog, sigue sin bajar el listón. Juntos vuelven a ofrecer un homenaje al pop de siempre, hecho como siempre y, lo que es más importante, con la calidad de siempre. Esperamos impacientes el "Volume three".
Enrique Bunbury es el artista de los mil disfrazes. De todopoderoso jefe de la banda rock patria por excelencia (Héroes del silencio), a maestro de ceremonias cabareteras ("Pequeño"), pasando por juguete electrónico sin mucho gancho ("Radical Sonora"), frontman insuperable ("Flamingo"), músico ambulante ("El viaje a ninguna parte") y, hasta, viejo-rockero-nunca-muere ("Hellville De Luxe"). Pues bien, si le faltaba algún traje por ponerse, ese era el de cantautor desnudo y sufrido. Con "Las Consecuencias", Bunbury no solamente vuelve a confirmarse como el artista más inspirado, atrevido y excepcional del panorama nacional, sino que firma un nuevo trabajo en solitario que es una obra de arte con predisposición a ser disco de culto pero que, cosas de la genialidad, se ha convertido en su álbum más respetado por crítica y público. Esperemos al próximo disfraz del aragonés errante.
2 - Para no ver el final
Los murcianos M Clan consiguieron con su, ya penúltimo trabajo, "Memorias de un espantapájaros" convertirse en referente absoluto y respetado. Una vez la justicia estaba cumplida, con un disco inmortal, y algunos cambios importantes en la banda, Tarque y Ruipérez regresaron el pasado año con un disco donde el soul y el rock se daban la mano, en el que Redding y Plant eran uno y que, además, sirvió para transformar una intuición en una realidad: NADIE EN ESPAÑA CANTA MEJOR EL ROCK QUE CARLOS TARQUE. Más allá de su espectacular directo, imprescindible, "Para no ver el final" es uno de esos discos repleto de canciones con mayúsculas, un trabajo que te pone en el, maravilloso, aprieto de no poder decantarte por un tema en concreto. Grandes.
3 - Adelante Bonaparte
Standstill es uno de esas bandas extrañas, complejas pero, a su vez, únicas e inimitables. "Adelante Bonaparte" es el disco nacional más ambicioso de los que se publicaron el pasado año. Pero, el que no arriesga, no gana, y los catalanes se sacaron de la manga un buen puñado de canciones para el recuerdo. Nada falta y poco sobra en la obra maestra de Standstill un triple disco conceptual que solamente podrían superar...ellos mismos. Al tiempo. Mientras tanto, "Adelante, Bonaparte".
4 - Os reís porque sois jóvenes
Tras "Las jugadas imposibles" y "Esta vida pide otra", dos discos bendecidos por la inspiración más absoluta, Tachenko regresaba al panorama musical con otro de esos trabajos a prueba de balas. Con la crítica rendida a sus pies y situándolos al nivel de Love of Lesbian y Sidonie, "Os reís porque sois jóvenes" contiene diez temas de pop/rock llenos de aciertos, con esa extraña capacidad de entrar en tu cabeza y no soltarte. Cuesta trabajo decir que es su mejor trabajo, dada la calidad de sus predecesores, pero, sin lugar a dudas, nos encontramos ante uno de los discos más memorables de 2010. Y que sigan creciendo.
5 - Solo Rot
Estamos hablando de uno de los tipos que convirtió el rock en castellano en lo que es hoy en día. Su elegancia como guitarrista es equiparable a la de los más grandes y la sencillez y humildad con la que fabrica redondas piezas de rock and roll no pueden despertar más que, sana, envidia. Tras sus reencuentros con Tequila y Andrés Calamaro, y su, imprescindible, disco "Dúos,trios y otras perversiones", el argentino volvía a los ruedos con otro impecable tratado de rock, pop, soul y hasta sonidos new orleans en el que, tras un par de escuchas, se convierte en otro disco para apuntar a la lista de cimas del Señor Rot. Y van unas cuantas.
6 - On the rock
De argentino a argentino y tiro porque me toca. Andrés Calamaro, compañero de Rot en los insuperables Rodríguez, tenía una tarea complicadísima para superar el listón que había dejado con "La lengua popular", auténtico regreso por la puerta grande del genio argentino. "On the rock", sin superarlo, tiene más de una razón para ser un digno sucesor, a pesar de encontrarse a años luz de sus mejores trabajos. Pero, ¿qué pero se le puede poner a un disco con canciones como "Todos se van", "El perro", "Barcos" o "Te extraño"? Toca, por lo tanto, rendirse de nuevo ante el talento indestructible de un maestro. El salmón. Andrés Calamaro.
7 - Cuando el destino nos alcance
Cuando un single despierta tanta polémica es por algo. "Mi realidad", anticipo de lo que sería nuevo trabajo de los granadinos Lori Meyers recibió palos y aplausos desde que apareció en los medios. "Suenan a La Oreja de Van gogh". "Es su mejor canción". "Han perdido su esencia". Pues bien, ni una cosa ni la otra. Ni "Cuando el destino nos alcance" es el peor disco de Meyers, ni el peor. De hecho, es bastante similar a sus anteriores discos. Es decir, un conjunto de canciones puramente pop que, en esta ocasión,jugueteaban con la electrónica. En cualquier caso, el disco ha terminado ganando la batalla del tiempo y se confirma como uno de los mejores trabajos del año que terminó. Y "Mi realidad", como una de las canciones de 2010.
8 - Una ópera egipcia
De acuerdo, hace tiempo que Los Planetas perdieron la magia pop/rock de sus comienzos, para dar paso a su vertiente más flamenca. Algunos se bajaron del barco y otros seguímos a Jota y los suyos con la confianza de que las buenas canciones regresarían. Está claro que esta "ópera egipcia" no es un trabajo a la altura de sus clásicos, pero si que supone un paso más en esa extraña fusión de rock/flamenco/pop a la que los granadinos aspiran desde hace unos cuantos discos. En el global destacan "Señora de las alturas", "Atravesando los montes" y, especialmente, el genial single cantado a dúo con La Bien Querida, "No se como te atreves", con una de esas melodías que recuerdan a los, mejores o peores, pero pasados, tiempos de Los Planetas.
9 - Subiza
"Stay Close" justifica un disco al completo. Joya se mire por donde se mire, uno de los singles de "Subiza", parecía lastrar un disco que se esperaba como agua de mayo. Finalmente, Delorean, publicó un trabajo que, en el extranjero se convirtió en disco del año para muchos, y que en España, benditos festivales, ha obtenido, parte, del prestigio que debería tener. Coctelera de géneros y estilos, "Subiza" es un logro que, de haber venido de otro país, andaríamos escuchando a todas horas y en todos los lugares. Poco a poco, pero, si alguna vez eso ocurre, habrá que recordar que, el principio, pertenece a Delorean.
10 - Espera la pálida
La banda de Miren Iza, conocida también como la voz femenina del "Frente a frente" de Bunbury, consiguió uno de los mejores debuts que se recuerden en el panorama musical español con el espléndido "Sólo me has rozado". El, casi siempre, complicado segundo trabajo suponía una prueba de fuego para Iza. Pero, con los mismos elementos, es decir, una voz cautivadora, unas melodías entre lo tenebroso y lo bello, unas letras admirables y, sobre todo, un concepto de entender la música tradicional y, por desgracia, cada vez más ausente, Tulsa volvió a recibir los aplausos de crítica y público con un disco excepcional en el que, además, nos regala una maravillosa versión del mismísimo Nick Cave y su inmortal "Into my arms". Esperamos con impaciencia el tercer asalto.
Para los enamorados de la música, el 2007, año que llega a su fin,nos ha dado grandes momentos, tremendas canciones que nos acompañarán siempre, nos ha regalado trabajos discográficos magistrales, regresos de genios, confirmaciones de estrellas,etc. En definitiva, horas y horas de sentimientos convertidos en canciones. Estos son, bajo mi punto de vista, los diez mejores discos del 2007.
1º - "Release the stars" - Rufus Wainwright: tras "Want one" y "Want two",dos de las obras maestras más grandes que ha conocido el siglo XXI, Rufus se enfrentaba a un nuevo proyecto con el riesgo de resultar repetitivo, de no encontrar nuevas maneras de contar sus historias, pero el resultado es un disco redondo, emocionante y absolutamente magistral en cuanto a ejecución vocal e instrumental se trata (la voz de Wainwright es lo mejor que tiene la música desde hace mucho tiempo). Canciones como la excelente "Going to a town", la enorme "Do i dissapoint you", "Between my legs", "Nobodys off the hook", la increible "Slideshow" o, la mejor canción del 2007, "Release the stars", son ejemplo del porque Rufus Wainwright se ha coronado como el artista más completo de cuantos podemos encontrar actualmente.
"Going to a town"
2º - "Cassadaga" - Bright Eyes: la auténtica sorpresa de este año. Bright Eyes, o lo que es lo mismo, Conor Oberst, nos regala unos de los discos más hermosos de los últimos tiempos. Con unas letras que podrían estar firmadas por el mismisimo Dylan, y unas melodías dignas del mejor McCartney, "Cassadaga" se confirma como un futuro clásico, sino lo es ya, dentro de la música contemporánea. Pocas, muy pocas, canciones están a la altura de la grandeza de "Four winds" o "Classic cars", de la melancolía de "Make a plan to love me" o "Lime tree" o de la genialidad absoluta de "If the brakemans turns my way" o "No one would riot less". Acercaos a "Cassadaga", merece la pena.
"No one would riot less"
3º - "Magic" - Bruce Springsteen: y el Jefe volvió. Y con él, lo mejor de la E Street Band, la épica, las letras desgarradas, la voz rota, y esta vez, el mejor pop. Y es que el disco que ha ofrecido Bruce Springsteen este año es un disco de POP, así con mayúsculas, inspirado, emocionado, sincero y, absolutamente, redondo. Tras el magistral "The Rising", el Boss volvía a reunir a la E Street para grabar un trabajo sólido y perfectamente estructurado que devolvía, de manera magistral, la música del Boss al pop. En canciones como "You,ll be coming down", "Livin' in the future", "I,ll work for your love" y, sobre todo, "Girls in the summer clothes", Springsteen juega a ser Phil Spector y le sale la jugada perfecta, combinando estos momentos con otros de puro y duro rock épico marca de la casa como en las enormes "Gipsy Biker", "Devil,s arcade" o, el mejor tema de todo el disco, "Long walk home". En definitiva, una nueva joya para la carrera del Jefe y un regalo para nuestros oidos.
"Long walk home"
4º - "9" - Damien Rice: su primer disco, "O", nos hizo llorar a más de uno. La inclusión de su obra maestra "The blower,s daughter" en la banda sonora de "Closer" le dió una repercusión que se merecía. "O" era un debut asombroso, uno de los mejores discos que un cantautor había firmado en años, un sencillo y asombroso ejercicio de melancolía folk/pop. Así que el listón estaba más que alto, pero he aquí que el bueno de Damien, nos regala en su segunda entrega más de lo mismo, que no es, ni mucho menos, poco. Y es que "9 crimes" nos hace llorar, "The animals were gone" nos pone la piel de gallina, "Accidental babies" nos hipnotiza y "Elephant" es su nueva "The blower,s daughter", o lo que es lo mismo, una de las canciones más bonitas de lo que llevamos de siglo. Si vuelve a repetir la jugada una tercera vez consecutiva quizás nos cansemos, pero "9",la secuela de "O" suena a pura y dura melancolía, a preciosa música.
"Elephant"
5º - "Memory Almost full" - Paul McCartney: vale, no está en su mejor momento mediático. De acuerdo, este disco no alcanza, ni de lejos, a su predecesor "Chaos and creation in the backyard", pero pocos discos lo hacen. Pero es McCartney, y la mayoría de artistas actuales tienen en él un espejo donde mirarse, una continua fuente de inspiración. Mientras tanto, el bueno de Paul hace, por fin, lo que le da la gana. "Dance tonight", "See your sunshine","Vintage clothes" o "Feet in the clouds" son ejemplos del más puro pop, escrito e interpretado por el Maestro del género, y "House of wax", "The end of the end" y "Only mama knows" son tres obras maestras. Está bien, esto no es "Band on the run", "Ram" o "Tug of war", pero ni falta que hace; es McCartney haciendo música en el siglo XXI. ¿En serio os parece poco?
"The end of the end"
6º - "Neon Bible" - Arcade Fire: debo admitir que a mi su alabado debut, "Funeral", no me pareció tanto, tenía buenas canciones, grandes canciones y horribles canciones. Por eso me encontre reticente ante este nuevo trabajo de uno de los grupos más laureados de lo que llevamos de siglo. Pero esta vez no tuve más que rendirme y admitir que "Neon Bible" es una auténtica obra maestra. Sin fisuras, con un sonido fascinante y una interpretación instrumental y vocal enorme, Arcade Fire regala 11 laberintos sonoros menos complejos de lo que parecen, pero igualmente sublimes. Y no solo eso, sino que los canadienses ofrecen además dos de las mejores canciones del año, "Black Wave/Bad Vibrations", con uno de los finales más emocionantes que se recuerdan, y "My body is a cage", uno de los temas más estremecedores que servidor ha escuchado en su vida. Si a todo esto añadimos que "Neon Bible" contiene un CLÁSICO instantáneo como es "No cars go", la mejor canción del grupo de largo, pues tenemos en el segundo trabajo de Arcade Fire al grupo de genios que se nos vendió en 2004. Ahora sí, que suenen las alabanzas.
"No cars go"
7º - "Ga, ga, ga, ga, ga" - Spoon: esto, señoras y señores, es un disco de POP. Del pop que todos conocemos, ese que mezcla a Beatles con Spector, a los Byrds con Kinks, a Elton John con la E.L.O, al pop hermosos, contagioso, enorme, clásico e inolvidable. Todo es ejemplar en este disco, otra de las grandes sorpresas del año, que confirma el excelente estado de salud del género. Spoon, o lo que es lo mismo, Britt Daniel, ofrecen una colección de canciones perfectas, llenas de logros melódicos e interpretados con una simplicidad tras la que se esconde un genio. Si alguien no es capaz de engancharse con temazos como "You got your cherry bomb", "Rythm and soul", "Don,t you evah", "Black like me" o, sobre todo, "The underdog", que levante la mano.
"The underdog"
8º - "Life in cartoon motion" - Mika: que su nivel de petardeo es exagerado,que su estética puede resultar muy hortera y que su originalidad es 0 es algo que se admite y se respeta. Pero que "Grace kelly" es una de las mejores canciones pop del año y que ya se ha convertido en un clásico, también. Que hemos cantado y silbado "Lollipop", está más claro que el agua. Que hemos bailado e intentado imitar, con nefastos resultados, el estribillo de "Relax", es más que cierto. Que nos hemos emocionado en secreto con "Happy ending/Over my shoulder" es algo que deberíamos admitir. Que "Love today" podría estar firmada por el mejor Mercury es algo que está ahí. Y es que esta mezcla de Elton John, Rufus y, sobre todo, Robbie Williams, ha creado un disco que tiene a Queen, E.L.O, Bee Gees y, mucho, mucho, Scissor Sisters, en el disco. Pero es que lo mejor de todo es que esta marea de influencias se entienden, se respetan y hasta encajan, y de que manera, en uno de los trabajos más pegajosos y contagiosos, en el mejor sentido de las palabras, del año.
"Happy ending"
9º - "Easy tiger" - Ryan Adams: uno de los artistas más trabajadores del panorama actual (suele sacar una media de tres trabajos anuales), y creador de algunos de los mejores discos que se recuerdan ("Gold", "Heartbraker" o "Love is hell"), ofrece este año, su "disco comercial". Acepta el riesgo de domesticarse, de no emborracharse (algo de lo que no estoy muy seguro) y de escribir las 13 canciones más "aptas para todo el público" de su carrera. El resultado: si no existiera "Gold" estariamos hablando de su mejor disco. Y es que joyas como esa "Goodnight Rose" con la que se abre el disco, la contagiosa "Hallowenhead" o la belleza que transmiten "Ripp off" o "Two", no admiten pero alguno. Y por si esto fuera poco, el bueno de Adams canta mejor que nunca. Una auténtica joya de folk/pop/rock.
"Two"
10º - "Love" - The Beatles: son los más grandes. Siento no mostrar más objetividad, pero es que con ellos me es imposible. Acostumbrados a recibir las típicas recopilaciones de las "mejores canciones del grupo", que por cierto, nunca están todas, eso sería imposible, se agradece, y de que manera, un disco como "Love", la visión de algunas canciones del cuarteto por parte de su productor George Martin, que se confirma de manera definitiva como el auténtico quinto beatle. Mezclar "Blackbird" con "Yesterday", "Strawberry fields forever" con "Piggies" o "Drive my car" con "The word" era aceptar un riesgo, hacerlo de la forma que se ha hecho y que suenen como suenan, es un auténtico éxito. La paradoja de todo esto es que entre todas las mezclas e innovaciones se destaca una desnuda versión de "While my guitar gently weeps", obra maestra de Harrison que justifica por si sola la compra del disco. Son 26 obras maestras, 26 melodías inolvidables, 26 logros musicales sin precedentes, y, por primera vez, suena como si fuera un nuevo disco de The Beatles, y eso, señoras y señores, es lo mejor que le puede pasar a la música.